
Le gustaba dibujar a mujeres voluptuosas, con curvas bien perfiladas. Los personajes de José González eran de carne y hueso, nada de cuerpos esqueléticos de pasarela. La moda de las tallas mini llegó mucho después. Sólo hace falta echar un vistazo a Vampirella, la diosa de los cómics de los años 70. González fue su progenitor, un padre que parió a una mujer voluptuosa que pronto se convirtió en la musa erótica de los adolescentes de medio mundo. Su creador falleció el pasado el pasado día 13 en Barcelona a los 70 años.
José González -Pepe para los amigos- nació en la capital catalana en 1939. Fue un niño de la posguerra, una época en la que había que levantar la cabeza en un clima de miseria y represión. Aun así, González logró desarrollar su creatividad hasta puntos insospechados. Aunque en aquellos años no era fácil ser artista, él decidió llevar hasta el final su vocación de dibujante. Pintaba en casa y colgaba los retratos en la sastrería barcelonesa donde trabajaba su madre. Como si de una galería de arte se tratara, utilizaba el escaparate de la tienda para mostrar su incipiente obra a los transeúntes. Y la iniciativa dio resultados. El dibujante Javier Puerto se fijó en sus dibujos. En seguida le presentó a Josep Toutain, director de una editorial conocida como Selecciones Ilustradas, para la que González, con apenas 17 años, hizo su primera incursión en el mundo profesional del tebeo y el cómic.

Adaptador de William Faulkner, John Steinbeck o Harper Lee, Horton Foote ha sido uno de los mejores guionistas del Hollywood de los últimos 50 años. Siempre atento a las más íntimas tensiones del mítico sur estadounidense, este célebre escritor brilló con idéntico tino en el cine y en los escenarios de EEUU.

Wendy Richard debió de ser la única mujer capaz de retrasar el inicio de un partido de la Copa de la UEFA. Era tal el interés que despertaban las peripecias de la matriarca autoritaria y comprensiva que encarnaba en la serie británica East- Enders, que lograba imponerse incluso al fútbol. Por ello, en 2001, los organizadores del choque entre el Liverpool y el Barcelona, que se disputaban la semifinal del torneo de la UEFA, decidieron demorar 15 minutos su comienzo, para que así a los televidentes les diera tiempo de ver acabar el capítulo de la telenovela, antes de engancharse al decisivo partido.

Su papel de la matriarca Pauline Fowler en la teleserie EastEnders (emitida en España a partir de 1987), que trataba las idas y venidas de una vecindad del este de Londres, hizo que millones de personas en todo el mundo la conocieran. El primer episodio, allá por 1985, fue el comienzo de una larga y fructífera etapa de 21 años en televisión, en la que pasó por el dificultoso embarazo de una hija, el diagnóstico de sida de otro hijo y el encarcelamiento y la muerte de su marido. Todo ello, por suerte, ficticio. Aunque su vida real, tampoco se queda atrás, cuando era una cría su madre no pudo impedir que viera las consecuencias del suicidio de su padre junto al horno de gas. Su madre murió, tras no superar el suicidio de su padre y sin poder ver el triunfo de su hija. Ya siendo toda una mujer hecha y derecha, se casó hasta cuatro veces, durando el último matrimonio 12 años. John Burns, 20 años más joven que ella, la acompañó hasta sus últimos días. En 1990 le diagnosticaron cáncer de mama, enfermedad que volvió en el 2002 y en el último año, cuando el 26 de febrero no pudo más y nos dejó sin su talento interpretativo.

Estelle Bennett, cofundadora de las Ronettes, apareció muerta en Englewood (Nueva Jersey) el pasado miércoles 11 de febrero. Estelle, de 67 años, sufría un cáncer. La noticia fue difundida por su hermana, Ronnie Spector, tras cuyo matrimonio Estelle había abandonado la música.
Venían de Nueva York y llevaban con bravura su carácter mestizo: demasiado claras para Harlem y excesivamente oscuras para algunos racistas (en Miami, fueron rechazadas en un restaurante "sólo para blancos"). Estelle, nacida el 22 de julio de 1941, era mayor que su hermana Verónica, Ronnie, y su prima Nedra Talley. Se estrenaron en las veladas para aficionados del Apollo Theatre y se profesionalizaron como bailarinas (y cantantes ocasionales) con Joey Dee and the Starliters, especializados en twist, y en los espectáculos del locutor Murray The K.

Goldie Hawn, que mereció una nominación a los Oscar de 1980 por su papel en Private Benjamin, dijo de Zieff que tenía un talento especial para dirigir comedias, siempre con algún "toque especial". "Lo que más recuerdo de él es su humor y su adorable sonrisa". El director de películas como la exitosa My girl (1991) o de Private Benjamin (1980), Howard Zieff, murió el pasado 22 de febrero a los 81 años, a causa de un agravamiento de la enfermedad de Parkinson que sufría.

Ha muerto Estelle Bennett. ¿Perdone? Sí, una de las tres Ronettes. Camisas ceñidas, voces rudas, coros empastados con oro candente, estribillos gloriosos, suyos fueron los primeros años 60. ¿Quién no ha escuchado Be my baby? Suenan unas castañuelas, una batería, y de inmediato Ronnie Spector, hermana de Estelle, junto a su prima Nedra Talley-Ross, abordan un tratado de amor adolescente de ambición wagneriana. Puro Phil Spector (su productor, y compositor del tema junto a Jeff Barry y Ellie Greenwich), para una ópera juvenil que, en palabras mil veces repetidas, serviría para explicarle a un marciano, en dos minutos y 38 segundos, qué demonios fue el pop.

El creador de éxitos en Broadway, obras como Té y simpatía, murió el pasado lunes día 9, a los 91 años, en su residencia de Manhattan. Aunque padeció alzheimer los últimos años de su vida, la causa que desencadenó la muerte fue un cuadro de neumonía, según anunció su hijastra Mary-Kelly Busch.

Aunque nunca consiguió la fama y reconocimiento de sus coétaneos Tennessee Williams o Arthur Miller, Robert Anderson está considerado uno de los dramaturgos más exitosos de los años 50 y 60. Su obra más famosa fue Tea and Simpathy (Té y simpatía), que como otras muchas, atrajo el interés de estellas de la interpretación como Deborah Kerr, o de la dirección, como Elia Kazan. Falleció en su casa de Manhattan a causa del mal de Alzheimer. Tenía 91 años.